Lasaña de carne

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La lasaña de carne combina capas de pasta con carne molida en salsa de tomate, bechamel y queso gratinado. Es una comida completa que puedes preparar para un almuerzo familiar, una cena especial o dividir en porciones para varios días.

El secreto para que conserve su forma sin quedar seca está en utilizar una salsa con suficiente humedad, distribuir capas uniformes y dejarla reposar después del horneado. Esta receta incluye cantidades precisas y consejos para conseguir una lasaña jugosa, cremosa y fácil de cortar.

Lasaña de carne molida con bechamel y queso
Cocinando Hoy

Lasaña de carne

Prepara una lasaña de carne jugosa y cremosa con capas de pasta, carne molida en salsa de tomate, bechamel y queso gratinado.
Tiempo de preparación30 minutes
Tiempo de cocción 50 minutes
Tiempo adicional15 minutes
Tiempo total 1 hour 34 minutes
Rinde: 8 porciones
Proceso: Plato principal
Cocina: Italiana

Ingredientes
  

Para la carne
  • 454 g carne molida de res
  • 15 ml aceite
  • 75 g cebolla picada
  • 100 g ají cubanela o pimiento picado
  • 10 g ajo majado
  • 480 ml salsa de tomate
  • 30 g pasta de tomate
  • 2 g orégano seco
  • 4 g sal
  • 1 g pimienta negra
  • 60 ml agua o caldo
Para armar la lasaña
  • 450 g pasta para lasaña
  • 500 ml salsa bechamel preparada
  • 225 g queso mozzarella rallado
  • 50 g queso parmesano rallado
  • 10 g mantequilla para engrasar el molde
Ingrediente opcional
  • 5 g sazón completo o adobo

Utensilios

  • 1 Olla grande
  • 1 sartén amplia
  • 1 Colador
  • 1 cuchara de madera
  • 1 fuente para horno de aproximadamente 33 × 23 cm
  • Papel de aluminio

Preparación
 

  1. Precalienta el horno a 180 °C o 350 °F.
  2. Hierve abundante agua en una olla. Cocina la pasta siguiendo las indicaciones del paquete hasta que quede al dente.
  3. Escurre la pasta y coloca las láminas separadas sobre una bandeja o paño limpio para evitar que se peguen. Si utilizas pasta que no requiere cocción previa, omite este paso.
  4. Calienta el aceite en una sartén amplia a fuego medio. Agrega la cebolla, el ají cubanela y el ajo. Sofríe durante 2 a 3 minutos.
  5. Incorpora la carne molida. Cocina mientras la separas con la cuchara hasta que pierda el color rosado y alcance una temperatura interna de 71 °C.
  6. Agrega la salsa de tomate, la pasta de tomate, el orégano, la sal, la pimienta, el sazón completo y el agua o caldo.
  7. Cocina a fuego medio-bajo durante 15 a 20 minutos, removiendo ocasionalmente. La salsa debe quedar jugosa y espesa, pero no seca.
  8. Engrasa la fuente para horno y distribuye una capa fina de salsa de carne en el fondo.
  9. Coloca una capa de pasta, seguida de salsa de carne, salsa bechamel y queso mozzarella.
  10. Repite las capas hasta utilizar los ingredientes. Termina con bechamel, mozzarella y queso parmesano.
  11. Cubre la fuente con papel de aluminio, procurando que no toque directamente el queso.
  12. Hornea cubierta durante 20 minutos. Retira el papel y hornea de 10 a 15 minutos adicionales, hasta que el queso esté derretido y ligeramente dorado.
  13. Retira la lasaña del horno y déjala reposar durante 15 minutos antes de cortarla. Este descanso ayuda a que las capas mantengan su forma.
  14. Divide en ocho porciones y sirve caliente.

Notas

Revisa las instrucciones del paquete, porque algunas pastas para lasaña no necesitan hervirse.
No cocines demasiado las láminas; continuarán ablandándose dentro del horno.
La salsa de carne debe conservar suficiente humedad para que la lasaña no quede seca.
No agregues una cantidad excesiva de relleno entre las capas porque puede provocar que se desarmen.
El reposo después del horneado es necesario para obtener porciones más firmes.
Refrigera las sobras dentro de las dos horas posteriores a la preparación y consúmelas en un máximo de cuatro días.
También puedes congelar porciones individuales bien protegidas durante un máximo de dos meses.

Qué pasta utilizar para la lasaña

Puedes utilizar láminas tradicionales que requieren cocción previa o pasta especial para colocar directamente en el horno. Revisa siempre las instrucciones del paquete porque el tiempo y la cantidad de líquido necesarios pueden variar.

Si utilizas pasta tradicional, cocínala solamente hasta que quede al dente. Las láminas continuarán ablandándose durante el horneado y pueden romperse si se hierven demasiado.

Cómo preparar una salsa de carne adecuada

La salsa debe quedar espesa para que las capas conserven su forma, pero necesita suficiente humedad para cocinar la pasta y evitar que la lasaña quede seca.

Después de agregar el tomate, cocina la carne a fuego medio-bajo hasta que los sabores se integren. Si la salsa se reduce demasiado, añade una pequeña cantidad de caldo o agua antes de armar la lasaña.

Cómo ordenar correctamente las capas

Comienza con una capa fina de salsa en el fondo del molde. Esto evita que la pasta se adhiera y aporta humedad a la primera capa.

Continúa con pasta, carne, bechamel y mozzarella. Repite el mismo orden hasta llenar el molde y termina con bechamel, mozzarella y parmesano para conseguir una superficie gratinada.

No coloques capas demasiado gruesas. Una distribución uniforme permite que la lasaña se caliente correctamente y facilita cortarla después del reposo.

Por qué debes cubrirla durante el horneado

El papel de aluminio ayuda a conservar la humedad mientras se calientan las capas. Retíralo durante los últimos minutos para permitir que el queso se derrita y se dore.

Procura que el papel no toque directamente el queso. Puedes doblarlo ligeramente para crear espacio sobre la fuente.

Por qué la lasaña debe reposar

Al salir del horno, la salsa y el queso están muy calientes y fluidos. Si cortas la lasaña inmediatamente, las capas pueden desplazarse y perder su forma.

Déjala reposar durante aproximadamente 15 minutos. Durante ese tiempo, la salsa se estabiliza y resulta más fácil obtener porciones definidas.

Errores que debes evitar

Cocinar demasiado la pasta

Una pasta excesivamente blanda puede romperse al montar la lasaña y adquirir una textura pastosa después del horneado.

Dejar la salsa demasiado seca

La pasta necesita humedad para mantenerse suave. Ajusta la salsa con un poco de caldo si se ha reducido demasiado.

Agregar demasiado relleno

Las capas excesivamente gruesas dificultan cortar y servir la lasaña. Distribuye pequeñas cantidades de manera uniforme.

Cortarla inmediatamente

El reposo no es opcional si quieres que las capas mantengan su forma. Espera antes de dividirla en porciones.

Cómo preparar la lasaña con anticipación

Puedes armarla, cubrirla y mantenerla refrigerada hasta el día siguiente. Retírala del refrigerador mientras se precalienta el horno y aumenta ligeramente el tiempo de cocción si todavía está muy fría.

También puedes congelarla antes o después de hornearla. Protégela bien para evitar que se reseque y consúmela preferiblemente dentro de dos meses.

Conservación y recalentado

Refrigera las sobras dentro de las dos horas posteriores a la preparación y consúmelas en un máximo de cuatro días.

Para recalentar una porción, cúbrela ligeramente para conservar la humedad y caliéntala hasta que el centro esté completamente caliente. Si está seca, añade una cucharada de salsa de tomate antes de recalentarla.

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