Albóndigas guisadas dominicanas

Comparte esta contenido

Las albóndigas guisadas dominicanas se preparan con carne molida sazonada y se cocinan lentamente en una salsa criolla de tomate, cebolla, ají cubanela, ajo y cilantro. El resultado son albóndigas jugosas con una salsa espesa y llena de sabor.

Para evitar que queden duras o se desarmen, es importante mezclar la carne suavemente, utilizar suficiente ingrediente aglutinante y formar piezas de tamaño uniforme. En esta receta encontrarás las cantidades y el método necesario para dorarlas y terminar su cocción de forma segura dentro de la salsa.

Albóndigas guisadas dominicanas en salsa de tomate
Cocinando Hoy

Albóndigas guisadas dominicanas

Prepara albóndigas guisadas dominicanas, suaves y jugosas, cocinadas en una salsa criolla de tomate con cebolla, ají cubanela, ajo y cilantro.
Tiempo de preparación20 minutes
Tiempo de cocción 30 minutes
Tiempo total 50 minutes
Rinde: 4 porciones
Proceso: Plato principal
Cocina: Dominicana

Ingredientes
  

Para las albóndigas
  • 454 g carne molida de res
  • 1 unidad huevo
  • 50 g pan rallado
  • 10 g ajo majado
  • 75 g cebolla rallada
  • 2 g orégano seco
  • 15 ml salsa inglesa
  • 3 g sal
  • 1 g pimienta negra
  • 10 g cilantro o cilantrico picado
Para la salsa
  • 30 ml aceite
  • 75 g cebolla picada
  • 100 g ají cubanela picado
  • 10 g ajo majado
  • 30 g pasta de tomate
  • 240 ml salsa de tomate
  • 120 ml agua o caldo
  • 2 g orégano seco
  • 2 g sal
  • 1 g pimienta negra
  • 10 g cilantro o cilantrico picado
Ingrediente opcional
  • 5 g sazón completo o adobo

Utensilios

  • 1 Recipiente grande
  • 1 Tabla de cortar
  • 1 Cuchillo
  • 1 Sartén amplia o caldero
  • 1 cuchara de madera
  • 1 pinza
  • 1 termómetro de cocina, recomendado

Preparación
 

  1. Coloca la carne molida, el huevo, el pan rallado, el ajo, la cebolla rallada, el orégano, la salsa inglesa, la sal, la pimienta, el cilantro y el sazón completo, si decides utilizarlo, en un recipiente.
  2. Mezcla suavemente con las manos solamente hasta integrar los ingredientes. Evita amasar o comprimir excesivamente la carne.
  3. Divide la mezcla en aproximadamente 16 porciones y forma albóndigas de unos 4 centímetros de diámetro.
  4. Colócalas en un plato limpio y lávate las manos, los utensilios y las superficies que estuvieron en contacto con la carne cruda.
  5. Calienta el aceite en una sartén amplia o caldero a fuego medio.
  6. Dora las albóndigas en varias tandas, girándolas cuidadosamente hasta que tengan color por diferentes lados. No necesitan cocinarse completamente en este paso.
  7. Retira las albóndigas y colócalas en un plato limpio. No utilices el mismo plato que tuvo la carne cruda.
  8. En la misma sartén, agrega la cebolla, el ají cubanela y el ajo de la salsa. Sofríe durante 2 a 3 minutos.
  9. Incorpora la pasta de tomate, la salsa de tomate, el orégano y la pimienta. Cocina durante 2 minutos mientras remueves.
  10. Añade el agua o caldo y mezcla hasta integrar la salsa.
  11. Regresa las albóndigas a la sartén. Cuando la salsa comience a hervir suavemente, reduce el fuego y tapa.
  12. Cocina durante 15 a 20 minutos, girando cuidadosamente las albóndigas a mitad de la cocción.
  13. Comprueba que el centro de las albóndigas alcance 71 °C.
  14. Destapa y cocina algunos minutos adicionales si deseas una salsa más espesa.
  15. Agrega el cilantro, prueba la salsa y ajusta la sal solamente si hace falta.
  16. Retira del fuego y sirve caliente.

Notas

No mezcles demasiado la carne porque las albóndigas pueden quedar compactas.
Forma todas las unidades con un tamaño parecido para que se cocinen uniformemente.
Si la mezcla está demasiado húmeda, agrega pan rallado de cucharada en cucharada.
Dóralas en tandas para evitar que la temperatura de la sartén disminuya.
Muévelas cuidadosamente durante los primeros minutos para que no se desarmen.
Si la salsa se reduce demasiado, agrega caldo o agua en pequeñas cantidades.
Refrigera las sobras dentro de las dos horas posteriores a la preparación y consúmelas en un máximo de cuatro días.
Puedes congelar las albóndigas cocidas con su salsa durante un máximo de dos meses.

Qué carne utilizar

La carne molida de res funciona muy bien para esta preparación. Una carne con una cantidad moderada de grasa produce albóndigas más jugosas que una variedad excesivamente magra.

Mantén la carne refrigerada hasta el momento de mezclarla y evita dejarla a temperatura ambiente durante periodos prolongados.

Para qué sirven el huevo y el pan rallado

El huevo y el pan rallado ayudan a mantener unida la mezcla durante el dorado y la cocción en la salsa. El pan también retiene parte de la humedad y contribuye a que el interior quede más suave.

Si la mezcla está demasiado húmeda para formar las bolitas, añade pan rallado poco a poco. Agregar una cantidad excesiva puede producir albóndigas secas o compactas.

Cómo evitar que queden duras

Mezcla los ingredientes solamente hasta que estén distribuidos. Amasar o comprimir demasiado la carne desarrolla una textura más densa.

Forma las albóndigas con las manos ligeramente humedecidas y sin apretarlas excesivamente. Deben mantener su forma, pero no sentirse completamente compactas.

Por qué se doran antes de guisarlas

El dorado aporta color y desarrolla más sabor en la superficie. No es necesario cocinar completamente el centro durante esta etapa porque las albóndigas terminarán de cocinarse dentro de la salsa.

Trabaja en varias tandas para mantener la temperatura de la sartén. Si colocas demasiadas a la vez, liberarán humedad y comenzarán a hervirse en lugar de dorarse.

Cómo evitar que se desarmen

Después de colocar las albóndigas en la sartén, espera a que la parte inferior forme una superficie firme antes de girarlas.

Utiliza una pinza o espátula y muévelas cuidadosamente. Cuando estén dentro de la salsa, remueve la preparación desde los bordes en lugar de hacerlo directamente sobre las albóndigas.

Cómo conseguir una salsa con buena consistencia

La salsa debe tener suficiente líquido para terminar de cocinar la carne, pero no debe quedar aguada. Cocina con la sartén tapada durante la mayor parte del tiempo y destápala al final si necesitas reducirla.

Si se espesa demasiado antes de que las albóndigas estén listas, agrega caldo o agua de cucharada en cucharada.

Cómo comprobar la cocción

Debido a que se preparan con carne molida, el centro de las albóndigas debe alcanzar una temperatura mínima de 71 °C.

Introduce el termómetro en una de las piezas más grandes. Si no tienes termómetro, abre una albóndiga para comprobar que el interior esté completamente cocido, aunque medir la temperatura es más preciso.

Errores que debes evitar

Formarlas de tamaños diferentes

Las piezas pequeñas pueden secarse mientras las grandes todavía están crudas. Divide la mezcla antes de formar las bolitas.

Cocinarlas completamente durante el dorado

Una cocción excesiva antes de agregar la salsa puede dejarlas secas. En esta etapa solamente necesitas darles color.

Remover la salsa con demasiada fuerza

Las albóndigas son delicadas durante los primeros minutos. Manipúlalas cuidadosamente hasta que su estructura esté firme.

Añadir demasiada sal

La salsa inglesa, el adobo, el caldo y la salsa de tomate pueden contener sodio. Prueba la preparación antes de realizar el ajuste final.

Conservación y congelación

Refrigera las sobras dentro de las dos horas posteriores a la preparación y consúmelas en un máximo de cuatro días.

También puedes congelar las albóndigas cocidas junto con su salsa durante un máximo de dos meses. Descongélalas dentro del refrigerador y recaliéntalas hasta que el centro esté completamente caliente.

Otras recetas caseras

Puedes servir estas albóndigas junto con nuestro puré de yautía o preparar un moro de guandules dominicano.

Si buscas otra receta con carne molida, prueba también la lasaña de carne.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Valoración de la receta




Scroll to Top