Ingredientes
Utensilios
Preparación
- Coloca la carne molida, el huevo, el pan rallado, el ajo, la cebolla rallada, el orégano, la salsa inglesa, la sal, la pimienta, el cilantro y el sazón completo, si decides utilizarlo, en un recipiente.
- Mezcla suavemente con las manos solamente hasta integrar los ingredientes. Evita amasar o comprimir excesivamente la carne.
- Divide la mezcla en aproximadamente 16 porciones y forma albóndigas de unos 4 centímetros de diámetro.
- Colócalas en un plato limpio y lávate las manos, los utensilios y las superficies que estuvieron en contacto con la carne cruda.
- Calienta el aceite en una sartén amplia o caldero a fuego medio.
- Dora las albóndigas en varias tandas, girándolas cuidadosamente hasta que tengan color por diferentes lados. No necesitan cocinarse completamente en este paso.
- Retira las albóndigas y colócalas en un plato limpio. No utilices el mismo plato que tuvo la carne cruda.
- En la misma sartén, agrega la cebolla, el ají cubanela y el ajo de la salsa. Sofríe durante 2 a 3 minutos.
- Incorpora la pasta de tomate, la salsa de tomate, el orégano y la pimienta. Cocina durante 2 minutos mientras remueves.
- Añade el agua o caldo y mezcla hasta integrar la salsa.
- Regresa las albóndigas a la sartén. Cuando la salsa comience a hervir suavemente, reduce el fuego y tapa.
- Cocina durante 15 a 20 minutos, girando cuidadosamente las albóndigas a mitad de la cocción.
- Comprueba que el centro de las albóndigas alcance 71 °C.
- Destapa y cocina algunos minutos adicionales si deseas una salsa más espesa.
- Agrega el cilantro, prueba la salsa y ajusta la sal solamente si hace falta.
- Retira del fuego y sirve caliente.
Notas
No mezcles demasiado la carne porque las albóndigas pueden quedar compactas.
Forma todas las unidades con un tamaño parecido para que se cocinen uniformemente.
Si la mezcla está demasiado húmeda, agrega pan rallado de cucharada en cucharada.
Dóralas en tandas para evitar que la temperatura de la sartén disminuya.
Muévelas cuidadosamente durante los primeros minutos para que no se desarmen.
Si la salsa se reduce demasiado, agrega caldo o agua en pequeñas cantidades.
Refrigera las sobras dentro de las dos horas posteriores a la preparación y consúmelas en un máximo de cuatro días.
Puedes congelar las albóndigas cocidas con su salsa durante un máximo de dos meses.
