Berenjenas guisadas

Comparte esta contenido

Las berenjenas guisadas son una preparación sencilla y económica elaborada con tomate, cebolla, ají cubanela, ajo y cilantro. Durante la cocción, la berenjena se vuelve suave y absorbe el sabor de la salsa criolla.

Esta receta explica cómo controlar la cantidad de líquido y conseguir una textura cremosa sin convertir todo el guiso en puré. Puedes dejar parte de la cáscara para conservar mejor la forma de los trozos o retirarla si prefieres un resultado más uniforme.

Berenjenas guisadas con tomate y vegetales
Cocinando Hoy

Berenjenas guisadas

Prepara berenjenas guisadas suaves y jugosas con tomate, cebolla, ají cubanela, ajo y sazón criollo. Una receta económica que puedes servir como guarnición o plato sin carne.
Tiempo de preparación15 minutes
Tiempo de cocción 25 minutes
Tiempo adicional15 minutes
Tiempo total 55 minutes
Rinde: 4 porciones
Proceso: Guarnición
Cocina: Dominicana

Ingredientes
  

Para remojar
  • 1000 ml agua
  • 10 g sal
Para el guiso
  • 750 g berenjenas
  • 30 ml aceite
  • 75 g cebolla picada
  • 100 g ají cubanela picado
  • 10 g ajo majado
  • 30 g pasta de tomate
  • 120 ml salsa de tomate
  • 2 g orégano seco
  • 60 ml agua o caldo
  • 10 g cilantro o cilantrico picado
  • 3 g sal
  • 1 g pimienta negra
Ingredientes opcionales
  • 5 g sazón completo o adobo
  • 5 ml jugo de limón o vinagre

Utensilios

  • 1 Cuchillo
  • 1 Tabla de cortar
  • 1 Recipiente grande
  • 1 Colador
  • 1 Sartén amplia o caldero
  • 1 cuchara de madera

Preparación
 

  1. Lava las berenjenas y retira los extremos. Puedes conservar la cáscara o pelarlas parcialmente.
  2. Córtalas en cubos medianos de tamaño parecido.
  3. Mezcla el agua con la sal del remojo. Introduce las berenjenas y déjalas reposar durante 15 minutos.
  4. Escúrrelas, enjuágalas brevemente y sécalas ligeramente con papel de cocina.
  5. Calienta el aceite en una sartén amplia o caldero a fuego medio.
  6. Agrega la cebolla, el ají cubanela y el ajo. Sofríe durante 2 a 3 minutos, hasta que comiencen a ablandarse.
  7. Incorpora la pasta de tomate, la salsa de tomate, el orégano, la pimienta y el sazón completo, si decides utilizarlo.
  8. Cocina el sofrito durante 2 minutos, removiendo para evitar que la pasta de tomate se adhiera.
  9. Añade los cubos de berenjena y mezcla hasta cubrirlos con la salsa.
  10. Agrega el agua o caldo, tapa la sartén y cocina a fuego medio-bajo durante 15 a 20 minutos.
  11. Remueve ocasionalmente y vigila el líquido. Las berenjenas liberarán humedad mientras se cocinan.
  12. Cuando estén completamente tiernas, maja ligeramente una parte con la cuchara para obtener una salsa más cremosa, dejando algunos trozos enteros.
  13. Cocina destapado durante 2 o 3 minutos si todavía tiene demasiado líquido.
  14. Agrega el cilantro y prueba antes de ajustar la sal.
  15. Incorpora el jugo de limón o vinagre al final, si deseas aportar un poco de acidez.
  16. Retira del fuego y sirve caliente.

Notas

Las berenjenas pequeñas o frescas suelen tener menos amargor; en ese caso, el remojo puede reducirse.
No agregues demasiado líquido porque las berenjenas liberan agua durante la cocción.
Corta los cubos uniformemente para que se ablanden al mismo tiempo.
Remueve con cuidado para conservar algunos trozos enteros.
Si queda muy líquido, cocina destapado durante unos minutos.
Si comienza a secarse antes de que la berenjena esté blanda, agrega agua de cucharada en cucharada.
Guarda las sobras en un recipiente cerrado dentro del refrigerador por un máximo de cuatro días.
Recalienta únicamente la cantidad que vayas a consumir.

Cómo elegir buenas berenjenas

Selecciona berenjenas firmes, con la piel lisa y brillante. Evita las que tengan zonas blandas, arrugadas, perforaciones o manchas extensas.

Las berenjenas pequeñas y medianas suelen contener menos semillas desarrolladas y pueden tener un sabor más suave. Deben sentirse pesadas en relación con su tamaño.

¿Es necesario pelarlas?

No necesitas retirar toda la piel. Puedes conservarla para que los cubos mantengan mejor su forma durante la cocción.

Si la piel está muy gruesa o prefieres una textura más cremosa, pela la berenjena parcialmente formando franjas. También puedes retirarla por completo, aunque los trozos se desharán con mayor facilidad.

Para qué sirve el remojo con sal

El remojo puede ayudar a reducir el amargor de algunas berenjenas y comienza a suavizar la pulpa. Después de dejar los cubos en agua con sal, escúrrelos y enjuágalos brevemente.

Las variedades actuales suelen ser menos amargas, especialmente cuando están frescas. En ese caso, puedes reducir el tiempo de remojo, pero debes escurrir bien los cubos antes de agregarlos al sofrito.

Cómo controlar el líquido del guiso

Las berenjenas liberan agua mientras se cocinan, por lo que solamente necesitas agregar una pequeña cantidad de caldo o agua al principio.

Cocina la preparación tapada para favorecer que se ablande. Cuando esté tierna, retira la tapa y deja reducir el exceso de líquido hasta conseguir una salsa espesa.

Cómo conseguir una textura cremosa

Cuando los cubos estén completamente blandos, presiona una parte contra el fondo de la sartén con la cuchara. Esta porción se mezclará con el tomate y ayudará a espesar naturalmente la salsa.

No necesitas majar toda la berenjena. Conservar algunos trozos enteros aporta una textura más agradable y permite identificar los ingredientes.

Errores que debes evitar

Agregar demasiada agua

La berenjena contiene bastante humedad. Una cantidad excesiva de líquido puede producir una preparación aguada y con poco sabor.

Cocinarla a fuego alto

El tomate puede adherirse al fondo antes de que la berenjena se ablande. Mantén el fuego medio-bajo y remueve ocasionalmente.

Cortar los cubos de tamaños diferentes

Los trozos pequeños se desharán mientras los grandes todavía estarán firmes. Procura mantener un tamaño uniforme.

Remover constantemente

La berenjena se vuelve delicada después de cocinarse. Mezcla con cuidado para conservar parte de los cubos.

Cómo ajustar el sabor

Prueba el guiso después de que la salsa se haya reducido. Si utilizaste sazón completo, adobo o caldo preparado, posiblemente necesites muy poca sal adicional.

Unas gotas de limón o vinagre añadidas al final ayudan a equilibrar el tomate y realzan el sabor sin dominar la preparación.

Conservación y recalentado

Deja enfriar las sobras y guárdalas dentro de un recipiente cerrado en el refrigerador. Consúmelas en un máximo de cuatro días.

Recalienta solamente la cantidad que vayas a servir. Si la preparación se ha espesado demasiado, agrega una cucharada de agua y calienta a fuego bajo.

Otras recetas con sabores criollos

También puedes preparar nuestras torrejas de berenjena para disfrutar este vegetal con una textura diferente.

Encuentra más ideas en el moro de habichuelas negras y el pollo guisado dominicano.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Valoración de la receta




Scroll to Top