Ingredientes
Utensilios
Preparación
Preparar la masa
- Mezcla en un recipiente la harina, la sal y el polvo de hornear. Incorpora también el azúcar, el orégano o el ajo en polvo si deseas utilizarlos.
- Agrega la mantequilla o el aceite y mezcla con las manos hasta distribuirlo en la harina.
- Añade media taza de agua tibia poco a poco mientras mezclas. Incorpora más agua solamente si la masa lo necesita.
- Amasa durante aproximadamente 5 minutos, hasta obtener una masa uniforme, suave y manejable que no se adhiera excesivamente a las manos.
- Forma una bola, cúbrela y déjala reposar durante 20 minutos a temperatura ambiente.
Formar los yaniqueques
- Divide la masa en 10 porciones de tamaño similar y forma pequeñas bolas.
- Estira cada porción sobre una superficie ligeramente enharinada hasta formar un círculo fino de aproximadamente 2 a 3 milímetros de grosor.
- Realiza dos o tres cortes pequeños en el centro de cada círculo para controlar las burbujas durante la fritura.
Freír
- Calienta el aceite a aproximadamente 175 °C o 350 °F.
- Fríe uno o dos yaniqueques por tanda, según el tamaño de la sartén. Cocina durante 1 o 2 minutos por cada lado, hasta que estén dorados y crujientes.
- Retíralos con una pinza y colócalos sobre una rejilla para escurrir el exceso de aceite.
- Espera a que el aceite recupere su temperatura antes de añadir la siguiente tanda. Sirve los yaniqueques calientes.
Notas
La cantidad de agua puede variar según la harina y la humedad ambiental. Agrégala gradualmente.
Para yaniqueques crujientes, estira la masa hasta un grosor de aproximadamente 2 a 3 milímetros.
Si prefieres una textura ligeramente más suave en el centro, deja la masa un poco más gruesa.
Evita llenar demasiado la sartén porque la temperatura del aceite bajará y la masa absorberá más grasa.
La rejilla permite que el vapor escape y conserva mejor la textura que el papel absorbente.
Manipula el aceite caliente con cuidado y mantén el mango de la sartén orientado hacia el interior de la estufa.
