Ingredientes
Utensilios
Preparación
Sazonar el pollo
- Retira el pollo de su empaque sin lavarlo. Sécalo cuidadosamente con papel de cocina y desecha el papel inmediatamente. Lava tus manos y desinfecta las superficies que hayan estado en contacto con el pollo crudo.
- Coloca el pollo en un recipiente y agrega el jugo de limón o naranja agria, ajo, orégano, salsa inglesa, sazón completo, pimienta, paprika y sal.
- Mezcla hasta cubrir todas las piezas. Tapa el recipiente y deja marinar en el refrigerador durante al menos 30 minutos. Para un sabor más intenso, puedes dejarlo hasta 2 horas.
Empanizar el pollo
- En un recipiente amplio, mezcla la harina, la maicena, la sal, la pimienta, el ajo en polvo, la paprika y el orégano.
- Retira una pieza de pollo del marinado y deja escurrir el exceso de líquido. Cúbrela completamente con la mezcla de harina, presionando ligeramente para que se adhiera.
- Sacude el exceso de harina y coloca la pieza en una bandeja. Repite con el resto del pollo y déjalo reposar empanizado durante 5 minutos.
Freír el pollo
- Calienta suficiente aceite en una olla profunda hasta alcanzar aproximadamente 175 °C o 350 °F.
- Fríe el pollo por tandas, sin llenar demasiado la olla. Cocina entre 12 y 15 minutos, según el tamaño de las piezas, girándolas ocasionalmente para que se doren uniformemente.
- Comprueba la temperatura en la parte más gruesa de cada pieza, sin tocar el hueso. El pollo debe alcanzar al menos 74 °C o 165 °F.
- Retira las piezas y colócalas sobre una rejilla. Espera a que el aceite recupere su temperatura antes de añadir la siguiente tanda.
- Deja reposar el pollo durante aproximadamente 5 minutos y sírvelo caliente.
Notas
No laves el pollo crudo. El limón o la naranja agria aportan sabor, pero no eliminan los microorganismos; la seguridad depende de una manipulación adecuada y de alcanzar la temperatura correcta durante la cocción.
Marina siempre el pollo dentro del refrigerador, nunca sobre la encimera.
La maicena es opcional, pero ayuda a producir una cobertura más ligera y crujiente.
Evita llenar demasiado la olla porque la temperatura del aceite bajará y el pollo puede absorber más grasa.
Utiliza una rejilla para escurrirlo. El papel absorbente puede acumular vapor debajo del pollo y ablandar la cobertura.
Si no tienes termómetro para el aceite, introduce una pequeña cantidad de harina: debe burbujear inmediatamente sin quemarse.
