Ingredientes
Utensilios
Preparación
- Precalienta el horno a 180 °C o 350 °F. Engrasa ligeramente un molde para horno con mantequilla.
- Pela los plátanos maduros y córtalos en trozos. Colócalos en una olla con suficiente agua y una pizca de sal.
- Cocina los plátanos durante 15 a 20 minutos, hasta que estén completamente blandos. Escúrrelos bien.
- Maja los plátanos mientras todavía estén calientes. Agrega la mantequilla y la leche poco a poco, mezclando hasta obtener un puré suave y fácil de extender.
- Calienta el aceite en una sartén a fuego medio. Añade la cebolla y el ají cubanela. Sofríe durante 2 minutos y después incorpora el ajo.
- Agrega la carne molida y desmenúzala con una cuchara. Cocina hasta que pierda el color rosado.
- Incorpora la pasta de tomate, la salsa inglesa, el orégano, la sal, la pimienta y el agua o caldo. Cocina durante 10 a 15 minutos, hasta que la carne alcance 71 °C y quede jugosa, pero sin exceso de líquido. Añade el cilantro si deseas.
- Extiende la mitad del puré de plátano maduro en el fondo del molde. Distribuye encima toda la carne molida y agrega la mitad del queso.
- Cubre la carne con el puré restante. Alisa cuidadosamente la superficie y distribuye por encima el resto del queso rallado.
- Hornea durante 20 a 25 minutos, hasta que el pastelón esté caliente y el queso se encuentre completamente derretido. Puedes gratinarlo durante los últimos minutos para dorar la superficie.
- Retira el pastelón del horno y déjalo reposar durante 10 minutos antes de cortarlo. Esto ayudará a que las porciones mantengan su forma.
Notas
Utiliza plátanos bien maduros, preferiblemente con la cáscara amarilla y varias manchas negras. Estos aportan el dulzor y la textura adecuados.
Añade la leche gradualmente. El puré debe quedar cremoso, pero suficientemente firme para formar las capas.
La carne no debe quedar seca ni contener demasiado líquido. Una carne muy aguada puede hacer que el pastelón se desarme.
Puedes sustituir la carne de res por pollo molido o pavo molido. Cocina cualquier carne molida hasta alcanzar una temperatura interna mínima de 71 °C.
Guarda las sobras cubiertas dentro del refrigerador durante un máximo de 3 a 4 días. Recalienta solamente la porción que vas a consumir.
