Ingredientes
Utensilios
Preparación
Preparar el sofrito
- Calienta el aceite en un caldero a fuego medio. Agrega la cebolla, el ají cubanela y el ajo. Sofríe durante 2 o 3 minutos, hasta que los vegetales comiencen a ablandarse.
- Incorpora la pasta de tomate, el orégano, el sazón completo, la pimienta y el cilantro. Mezcla y cocina durante 2 minutos para integrar los sabores.
- Añade las habichuelas negras cocidas y mezcla cuidadosamente con el sofrito. Cocina durante 3 minutos.
Cocinar el moro
- Vierte el caldo de las habichuelas. Si utilizarás leche de coco, agrégala en este momento, descontando esa cantidad del caldo. Prueba el líquido y ajusta la sal.
- Lava el arroz hasta que el agua salga casi transparente, escúrrelo y agrégalo al caldero. Mezcla y cocina destapado a fuego medio.
- Cuando el líquido se haya reducido casi por completo, mueve el arroz desde los bordes hacia el centro. Baja el fuego al mínimo y tapa el caldero.
- Cocina durante 20 a 25 minutos. A mitad de la cocción, destapa y mueve el arroz suavemente para que se cocine de manera uniforme.
- Comprueba que el grano esté cocido. Apaga el fuego, vuelve a tapar y deja reposar durante 5 minutos.
- Separa los granos suavemente con un tenedor o una cuchara. Si deseas, añade el vinagre o el jugo de naranja agria antes de servir.
Notas
Utiliza preferiblemente el caldo donde se cocinaron las habichuelas, ya que aporta color y sabor al moro. Evita remover constantemente el arroz después de taparlo, porque podría liberar demasiado almidón y quedar pastoso.
La cantidad de líquido puede variar ligeramente según el tipo de arroz. Si al finalizar todavía está duro, agrega unas cucharadas de agua caliente, tapa nuevamente y cocina unos minutos más a fuego bajo.
Guarda las sobras en el refrigerador tan pronto se enfríen, dentro de un recipiente cerrado, y consúmelas en un máximo de 3 días. Recalienta solamente la porción que vayas a consumir.
