Ingredientes
Utensilios
Preparación
Preparar el mangú
- Pela los plátanos verdes, córtalos en trozos medianos y colócalos en una olla con suficiente agua y la cucharadita de sal.
- Cocina a fuego medio durante 18 a 20 minutos, o hasta que los plátanos estén completamente tiernos al pincharlos con un tenedor.
- Antes de escurrirlos, reserva una taza del agua de cocción. Coloca los plátanos calientes en un recipiente y agrega la mantequilla.
- Maja los plátanos mientras agregas poco a poco entre 1/2 y 1 taza del agua reservada. Continúa hasta obtener una textura suave, cremosa y sin grumos grandes.
Preparar los tres golpes
- Calienta un poco de aceite en una sartén y fríe las ruedas de salami hasta que estén doradas por ambos lados. Retíralas y reserva.
- Fríe el queso hasta que forme una superficie dorada. Evita moverlo antes de que se selle para que no se pegue ni se deshaga.
- Fríe los huevos al término que prefieras y sazónalos ligeramente. Recuerda que el salami y el queso ya aportan sal.
Preparar la cebolla y servir
- En una sartén pequeña, calienta una cucharada de aceite y cocina la cebolla roja durante 2 o 3 minutos. Agrega el vinagre y una pizca de sal, y cocina hasta que esté ligeramente suave pero conserve su color.
- Sirve el mangú caliente acompañado del salami, el queso frito, el huevo y la cebolla preparada.
Notas
Trabaja los plátanos mientras todavía están calientes, porque al enfriarse se vuelven más firmes y difíciles de majar.
Agrega el agua de cocción gradualmente. La cantidad necesaria puede variar según el tamaño y la madurez de los plátanos.
No utilices licuadora ni procesador de alimentos: pueden producir una textura demasiado pegajosa.
Si el mangú se espesa antes de servirlo, incorpora unas cucharadas adicionales del agua caliente reservada y mezcla hasta recuperar una textura cremosa.
El salami y el queso de freír suelen contener bastante sal; prueba los acompañamientos antes de agregar más sal al mangú o a los huevos.
