Ingredientes
Utensilios
Preparación
- Calienta el aceite en una olla mediana a fuego medio.
- Agrega la cebolla, el ají cubanela y el ajo. Sofríe durante 2 a 3 minutos, hasta que comiencen a ablandarse.
- Incorpora la pasta de tomate, el orégano, la pimienta y el sazón completo, si decides utilizarlo.
- Cocina durante 2 minutos mientras remueves para evitar que la pasta de tomate se adhiera.
- Añade las habichuelas cocidas, la auyama, la hoja de cilantro ancho y 500 mililitros del agua o caldo.
- Mezcla y lleva la preparación a una ebullición suave.
- Reduce el fuego y cocina parcialmente tapada durante 20 a 25 minutos, removiendo ocasionalmente.
- Cuando la auyama esté completamente blanda, retira la hoja de cilantro ancho.
- Maja una parte de la auyama y aproximadamente media taza de habichuelas contra el lado de la olla.
- Mezcla para integrar esta parte majada con el caldo. Esto espesará la salsa sin necesidad de agregar harina.
- Si las habichuelas están demasiado espesas, incorpora parte del líquido restante. Si están muy aguadas, cocínalas destapadas durante algunos minutos adicionales.
- Agrega el cilantro picado y prueba antes de añadir la sal.
- Incorpora el vinagre o el jugo de naranja agria al final, si deseas un toque ligero de acidez.
- Retira del fuego y deja reposar durante 5 minutos antes de servir.
Notas
La receta utiliza habichuelas previamente cocidas y blandas.
Si empleas habichuelas enlatadas, escúrrelas y enjuágalas para reducir parte del sodio.
Si cocinas habichuelas rojas secas, remójalas y hiérvelas vigorosamente durante al menos 10 minutos antes de continuar la cocción hasta que estén tiernas. No las cocines únicamente a baja temperatura desde crudas.
Agrega el líquido gradualmente; es más fácil diluir unas habichuelas espesas que corregir unas demasiado aguadas.
Corta la auyama en cubos pequeños para que se ablande dentro del tiempo indicado.
No agregues toda la sal al comienzo si utilizas caldo, adobo o habichuelas enlatadas.
Refrigera las sobras dentro de las dos horas posteriores a la preparación y consúmelas en un máximo de cuatro días.
Puedes congelarlas en recipientes adecuados durante un máximo de tres meses.
