Ingredientes
Utensilios
Preparación
- Coloca la harina y la sal en un recipiente grande. Mezcla hasta distribuir bien la sal.
- Agrega la mantequilla, margarina o aceite y mezcla con la harina hasta obtener una textura ligeramente arenosa.
- Incorpora el agua poco a poco mientras mezclas. No agregues toda el agua de una vez, porque la cantidad necesaria puede variar según la harina.
- Amasa durante 5 a 8 minutos, hasta obtener una masa uniforme, suave y manejable que no se pegue demasiado en las manos.
- Cubre la masa y déjala reposar durante 20 minutos. Este descanso ayuda a que sea más fácil darle forma.
- Divide la masa en porciones pequeñas. Forma bolitas, cilindros o discos ligeramente aplanados, procurando que tengan un tamaño parecido para que se cocinen uniformemente.
- Pon suficiente agua a hervir en una olla grande. Cuando alcance un hervor constante, incorpora los domplines cuidadosamente.
- Cocina durante 15 a 20 minutos, removiendo suavemente al principio para evitar que se adhieran al fondo de la olla.
- Retira un domplín y córtalo por el centro para comprobar que la masa esté completamente cocida y sin partes crudas.
- Escúrrelos con una espumadera o colador y sírvelos calientes con la preparación de tu preferencia.
Notas
Agrega el agua gradualmente. La masa debe quedar suave, pero suficientemente firme para conservar su forma.
Si la masa está seca, añade agua de cucharada en cucharada. Si está demasiado pegajosa, incorpora un poco más de harina.
Forma piezas de tamaño uniforme para que todas terminen de cocinarse al mismo tiempo.
No llenes demasiado la olla; los domplines necesitan espacio para moverse durante la cocción.
Para comprobar la cocción, abre uno de los más grandes. El interior no debe verse húmedo ni tener harina cruda.
Los domplines cocidos pueden conservarse refrigerados en un recipiente cerrado durante un máximo de tres días.
