Lava y corta la cebolla, el ají cubanela y el cilantro. Maja los dientes de ajo y mide los demás ingredientes antes de comenzar.
Calienta el aceite en una sartén amplia o caldero a fuego medio. Agrega la cebolla y el ají cubanela, y sofríelos durante 2 minutos. Incorpora el ajo y cocina durante 30 segundos, evitando que se queme.
Añade la carne molida. Sepárala con una cuchara de madera y cocínala durante 7 a 8 minutos, removiendo frecuentemente, hasta que pierda el color rosado y comience a dorarse.
Agrega el orégano, el sazón completo, la pimienta y la salsa inglesa. Mezcla bien y cocina durante 1 minuto para integrar los sabores.
Incorpora la pasta de tomate y cocina durante 1 minuto. Añade la salsa de tomate y el agua o caldo, y mezcla hasta distribuir la salsa uniformemente.
Cocina a fuego medio-bajo, parcialmente tapada, durante 10 a 12 minutos. Remueve ocasionalmente hasta que la salsa se reduzca y la carne quede jugosa, pero no aguada.
Comprueba que la carne haya alcanzado una temperatura interna de 71 °C. Prueba y ajusta la sal solamente al final, especialmente si utilizaste adobo o caldo con sal.
Apaga el fuego, agrega el cilantro picado y mezcla. Deja reposar durante 2 minutos antes de servir.