Ingredientes
Utensilios
Preparación
- Coloca los bistecs en un recipiente. No es necesario lavar la carne cruda.
- Agrega el ajo, el jugo de naranja agria o limón, la salsa inglesa, el orégano, la sal, la pimienta y el sazón completo, si decides utilizarlo.
- Mezcla hasta cubrir la carne, tapa el recipiente y deja marinar dentro del refrigerador durante 30 minutos.
- Retira los bistecs del marinado y reserva el líquido. No pruebes ni utilices esta marinada sin cocinarla porque estuvo en contacto con carne cruda.
- Calienta la mitad del aceite en una sartén amplia a fuego medio-alto.
- Dora los bistecs en varias tandas durante 1 o 2 minutos por cada lado. Retíralos y colócalos en un plato limpio.
- Reduce el fuego a medio y agrega el aceite restante.
- Incorpora las cebollas y cocínalas durante 5 a 7 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que estén suaves y ligeramente transparentes.
- Añade la marinada reservada y el agua o caldo. Lleva la mezcla a ebullición y déjala hervir durante al menos 3 minutos.
- Reduce el fuego y regresa los bistecs a la sartén.
- Cocina durante 3 a 5 minutos adicionales, bañando la carne con la salsa, hasta que los bistecs alcancen al menos 63 °C en el centro.
- Retira la sartén del fuego y deja reposar la carne durante 3 minutos.
- Si deseas una salsa más espesa, retira primero los bistecs y cocina las cebollas destapadas durante algunos minutos adicionales.
- Agrega el cilantro, prueba la salsa y ajusta la sal solamente si hace falta.
- Sirve los bistecs calientes cubiertos con la cebolla y la salsa.
Notas
Utiliza bistecs finos y de grosor uniforme para que se cocinen rápidamente.
Cocina la carne en tandas para evitar que libere demasiada agua.
No prolongues excesivamente la cocción porque los bistecs finos pueden endurecerse.
Mantén la carne marinando dentro del refrigerador, nunca sobre la encimera.
No reutilices la marinada cruda sin hervirla primero.
Si utilizas limón en lugar de naranja agria, no prolongues demasiado el marinado porque la acidez puede modificar la textura de la superficie.
Refrigera las sobras dentro de las dos horas posteriores a la preparación y consúmelas en un máximo de cuatro días.
Recalienta únicamente la cantidad que vayas a consumir.
