Ingredientes
Utensilios
Preparación
- Lava bien los limones. Córtalos por la mitad y exprime el jugo hasta obtener aproximadamente 180 ml.
- Pasa el jugo por un colador para retirar las semillas y el exceso de pulpa.
- Separa aproximadamente 120 ml del agua. Mézclala con el azúcar en la jarra y remueve hasta que se disuelva completamente.
- Agrega el jugo de limón y el resto del agua fría. Mezcla nuevamente hasta integrar todos los ingredientes.
- Prueba la limonada. Si está demasiado ácida, añade una pequeña cantidad adicional de azúcar. Si está muy concentrada, agrega más agua.
- Incorpora el hielo poco antes de servir para evitar que se derrita y diluya demasiado la bebida.
- Sirve en vasos y decora con ruedas de limón y hojas de menta o hierbabuena, si deseas.
Notas
La cantidad de jugo puede variar según el tamaño y la variedad de los limones. Mide el jugo para conseguir un resultado más consistente.
Agrega el azúcar gradualmente y prueba antes de aumentar la cantidad.
Si preparas la limonada con anticipación, refrigérala sin el hielo y añádelo justo antes de servir.
Para una versión con gas, sustituye una parte del agua por soda o agua carbonatada. Agrégala al final y mezcla suavemente.
Puedes utilizar miel, pero su sabor y su capacidad para endulzar son diferentes a los del azúcar. Disuélvela antes de añadir el agua fría.
Conserva la limonada refrigerada en una jarra tapada y consúmela preferiblemente en un plazo de 1 a 2 días.
